La mujer de la proa

"Una mujer en el mascarón de proa: María Salud"

Por:  Johanna Zafra Soto

La escultura de mujer que va en el mascarón de proa, parece una sirena. Está posada sobre el escudo de la Armada Nacional. Es una imagen mítica de un ángel guardián de los vientos y de la embarcación.

Tiene la mirada en el horizonte y su misión es la de desencantar a los espíritus adversos.

La belleza del velero es impactante, pero una de las partes que exalta su beldad es su mascarón, el cual va ubicado en la parte alta de la proa y debajo del bauprés. Los mascarones son figuras ornamentales y simbólicas, de fines alegóricos o decorativos, que adornan los tajamares de muchos barcos, y son tan antiguos como la navegación misma. En sus orígenes el mascarón tuvo un carácter totémico y religioso, y aun hoy día, tienen diferentes formas como las de centauros, sirenas, toros, dragones, sirenas grifos, leones dragones, marinos guerreros y vírgenes, entre otros.
 

El mascarón del “Gloria”, fue construido por el Coronel de la Marina Española, Don Víctor Gutiérrez Jiménez (QEPD), nacido en Palencia (España), en el año de 1928. Don Víctor no era solo Coronel, también era un gran escultor, quien siendo joven estudió en la Escuela de Artes y Oficios, inclinándose hacia la escultura en la cual esculpía con gran detalle sus sentimientos y amor al mar; fue así como en el año de 1968, este artista fue contactado por la Armada colombiana para que elaborara un mascarón que emulara la Gloria.

Así pues, Don Víctor, creó un bellísimo ángel femenino, en cuyo rostro y sensuales formas plasmó los rasgos de su hija María; las alas del ángel abrazan el buque por ambos costados. Tiene 4,5 metros de altura y en su tercio inferior, el escudo heráldico de la Armada Nacional. La escultura inicial fue fundida en bronce, pero el mar, seguramente por su gran belleza la robó en un temporal en el primer crucero que hizo el buque.

Luego fue reemplazada por otra, en fibra de vidrio, con armazón de acero inoxidable; en el año 2002, durante las últimas reparaciones mayores del buque, el mascarón fue desmontado y remozado nuevamente por el maestro Eladio Gil, el famoso escultor español autor de la inigualable “India Catalina”, que es un símbolo de la ciudad Heroica de Cartagena. El Maestro Gil, trabajó junto al Coronel Gutiérrez en los bocetos iniciales que se trazaron en España y coincidencialmente, luego de treinta años, fue quien la acicaló magistralmente. 
 
El mascarón original fue trasladado en camión desde Cádiz hasta Bilbao y antes de llegar al barco se hizo una especie de botadura, al igual que la del velero, pasándolo sobre la carretera que bordeaba el muelle del astillero, hasta ganar la cubierta del “Gloria”. A través de los años los tripulantes ven al ángel como un verdadero ángel de la guarda, que los protege de la mar gruesa y cuida el buque de cualquier peligro. Lo cuidan y tratan con cariño, y se esmeran por que el color bruñido de su bronce brille al arribar a cada puerto. Aunque la hija del Coronel Gutiérrez, se llama Maria, algún marinero, de esos que se enamoraron en Cádiz, cuando en 1981, el buque estuvo un año en reparaciones en los Astilleros Españoles, bautizó al ángel como Maria Salud, y así le dicen los marineros de Gloria desde entonces…. “Maria Salud”.
 
El mascarón en los buques que aun lo utilizan (todos los veleros mayores del mundo), da un toque particular a cada velero diferenciándolo de los demás, y otorgándole una personalidad única y especial: es por eso que “Maria Salud” es también la mujer incondicional de los marineros del Buque ARC “Gloria”, siempre con la vista al horizonte y escuchando de cerca los sonidos armónicos del mar.

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